jueves, 27 de mayo de 2010

Beso de árbol enraizado y pintado

En una plaza, mientras muchos juegan y otros miran...
Ella besa entre el sol y la nebulosa...
Es feliz besando al que jamas le pidió algo.
Sólo se vieron crecer.
Seguramente hay amor.
L.Lucki

Liliana Lucki se animó y me mandó otra foto, ahora sí, con beso y abrazo verdaderos, desde Mar del Plata (Buenos Aires, Argentina; en diciembre de 2009). Supongo que la foto también la hizo su hijo, quien sigue sorprendido al ver a su madre así... Además me regaló esta foto: es "el árbol de la vida" pintado por ella en el año 2.000, con luces y colores muy vibrantes. Gracias!!
"El árbol de la vida"
L. Lucki, 2.000

Besos entre mares

A comienzos de diciembre me dejaron un prometedor comentario en el blog, y unas semanas después, estando en Guadalajara, recibí esta foto desde Mar del Plata.
Es de Liliana Lucki, una artista argentina, amante de los árboles, a quién no le gusta salir fotografiada, por lo que le agradezco doblemente el esfuerzo y la colaboración.
La foto es de mediados de diciembre de 2009, y el árbol besado, y mimado, está en la Plaza del Agua en Mar del Plata (Buenos Aires, Argentina). Lo curioso de esta entrada es que la foto no captó el momento del beso al árbol, si no unos instantes después... Pero quién más se sorprendió fue el hijo de Liliana, "por ver a su madre haciendo mimos a un árbol de la plaza".

Hubo beso y quedó el suave abrazo...
Caricias y verdadero afecto.
Ella estaba feliz...
se sintió descubierta
y sólo
sonrió.

Ella era yo.
La referencia, es por parecer otra, según mi hijo...
L.Lucki
(el blog para ver sus pinturas)
Foto: su hijo.

martes, 25 de mayo de 2010

Besos con café y latidos



Después de la espontánea parada para besar el árbol de flores naranjas llegamos a donde íbamos. A tomar nuestro último café en el Mio Cardio, y de paso recoger mi cuadro de la "Ensalada de Corazón" (que Lila Dipp me había guardado en su estudio durante 2 años) y mi cuadrito de la "Corazonada de raíz" que decidí regalarle a la abuela Meche.
Para lo poco que lo conozco, el nuevo Mio Cardio es mucho más amplio y con estancias variadas, pero con la misma esencia. Por eso nos merendamos un café -americano- con un pastelito de multichocolates para dos. Creo no conseguimos acabarlo, a pesar de que nos acompañaban la comitiva política de Vilagarcía preparados para a festa rachada ;)
Mientras esperábamos por Alejandra y se enfriaba el café (pues aunque ya tododios tenía frío y andaban super abrigados, nosotros seguíamos con calores españoles y ropitas veraniegas) decidí regalarle un beso a uno de los arbolitos de la parte de la terraza de la entrada del Mio Cardio Picaduría, ubicado en Av. México, 2513 - Ladrón de Guevara, Guadalajara-Jalisco, MX (lunes 28 de diciembre de 2009).

Alejandra y Lila: Gracias por todo.

Foto: Augusto Metztli

lunes, 24 de mayo de 2010

Beso tapatío

EL lunes 28 de diciembre de 2009 era nuestro penúltimo día en Guadalajara, por eso comenzaron a soplar los vientos a favor. Los horarios seguían más que raros, pero fue agradable salir al mediodía, pasar por el consulado de España, comprar el disco de AlejandroS y PanchoC, fotografiarme con AlejandroF, comer en el cine, y salir nuevamente a ver el cielo de la capital jalisciense entre nubes y arbolotes que rompen aceras con la edad.
Besé un árbol típipo de la zona, muy robusto y con grandes flores naranjas,que gracias a Elizabeth ahora sé que se llama galeana (Spathodea campanulata). El elegido está en la calle Victoriano Salado Álvarez, en Guadalajara-Jalisco (México).

Aquí dejo un enlace con una amplia información sobre la importancia de los árboles para la ciudad de Guadalajara
Fotos: Marta Rial Vázquez y Augusto Martínez Zamudio.

sábado, 22 de mayo de 2010

Besos de naranjo con piedra histórica y sol

El domingo 27 de diciembre de 2009 volvió a amanecer difícil, pero paso a paso se fueron disipando los malos humos. Después del "¿desayunar?" fuimos rumbo al mercado de San Juan de Dios (una revolución de todoloquequieras donde escontramos regalitos muy chulos). Después seguimos turisteando y entramos al Palacio de Gobierno para ver dos años después, otro mural del gran muralista J.Clemente Orozco, con sus metales y fuegos nada agradables, pero siempre impresionantes por su fuerza y grandeza.



Entramos, subimos, y antes de bajar, nos asomamos a uno de los balcones del piso de arriba para vernos... y ver el patio de la entrada con los naranjos (con naranjitas) y las nochebuenas de todos los colores.
Evidentemene quise dejar un beso a uno de estos árboles que aportan luces y aromas tan agradables en el llamado Patio de los Naranjos del Palacio de Gobierno, ubicado en la Avenida Corona, en la Colonia Centro de Guadalajara, Jalisco, MX.
Fotos: Marta Rial Vázquez y Augusto Martínez Zamudio

En el parque de su niñez

Aunque los días en Guadalajara pasaron lentos y con los horarios muy desfasados, hirientes pero decisivos, hubo momentos de alivio, como este paseo nocturno (aunque era de tarde) en la zona de Parque Arboledas, cerca de la casa de Cocomamá, que salimos a comer a la hora de la merienda, y pasamos por aquí antes de invitarme a un delicioso helado multicolor.
En este parque, Soledad sale a hacer ejercicio bien temprano en las mañanas, y a esas horas apenas había nadie, algún caminante vecino, y una pareja de adolescentes manifestando ese amor en el que me sigue costando creer. Pero además es el parque donde Augusto aprendió a andar en bicicleta y donde jugó mucho al baloncesto. Es adonde iba con algunos de sus muchos primos, cuando venían de visita, y después de jugar tomaban cocacola con papitas picosas.

Fue el raro y navideño sábado 26 de diciembre de 2009 cuando besé uno de los tantísimos árboles del parque Bosques de la Victoria, de la colonia Jardines de la Cruz, en Guadalajara-Jalisco (México).

Foto: Augusto Martínez Zamudio

viernes, 21 de mayo de 2010

Un poema de su Abuela

Árbol frondoso que en el campo creces
para darnos tus frutos de sabores.
Tú perfumas, produces y floreces,
aunque sientas del tiempo los rigores.
Eres refugio para el caminante
que viaja por senderos abatido,
y además de tu sombra refrescante
en tus ramas el ave hace su nido.
Bendito seas, oh! árbol prodigioso!
que aunque te hayas clavado entre los suelos
oras a Dios con tu ramaje hermoso
que se alza eternamente hasta los cielos.
Poema al Árbol
de CocoMamá.

La llegada a Guadalajara fue brusca, agitada y con malas vibras. Pero no quedaba de otra: había que ir y estar. A pesar de los malos e in-evitables momentos, hubo cosas chidas como los atentos desayunos de Soledad, el cine de mediodía, los helados de yogur, con todos los cafés y el último con Ramsés. También fueron emocionantes la bienvenida y despedida de Coco(hija)... Pero por qué estoy escribiendo esto aquí, porque a las pocas horas de haber llegado, ya era "de tarde" a este lado del charco, y por lo tanto, ya pudimos ver vía internet el video de mi entrevista en DGPM. Entonces nos conectamos, se lo enseñamos a Cocomamá y al tío Luis, y al acabar, la Abuela de Augusto me recitó un poema que recuerda desde niña, que le enseñaron en la escuela, está dedicado a los árboles, y que le pedí lo repitiese para escribirlo y guardarlo. Me quedé prendida a sus versos, y sobre todo, la ceremoniosa manera de recitarlos, tan concentrada y cansada por los años y sus achaques, pero como diría su nieto querido: qué hermoso...
Esta entrada no tiene beso-de-árbol, pero es la 2ª con un poema a los árboles (recordemos la entrada de la recién casada en azules, Lía Santiso). La quiero documentar con esta foto: es un pino en la colonia del Sauz (Guadalajara-Jalisco), a donde fuimos con Coco a recoger un montonal de cosas que nos guardaban en su piso. Ropa, libros, discos, cuadros, que volaron hasta acá para guardarse definitivamente. Este árbol llevará años allí, sólo lo vi desde la escalera, como el histórico buzón de abajo, y que no besé porque ese lugar es muy ajeno, como los años en que Cocomamá memorizó el poema, como ese lugar en el que no pinto ni quiero pintar nada... Mejor me quedo con los versos de la Abuela y le mando un beso para ella. Gracias por el recital (sábado 18 de diciembre de 2009 en Guadalajara-Jalisco, México).

Foto: Marta Rial

Un millón de besos-bicos

El sábado 18 de diciembre era el día que me habían dicho que saldría mi entrevista en el programa de tv Desde Galicia para el mundo... y así fue.

Aquí podéis ver la entrada que puse unos días después, desde Guadalajara, en "mi blog" con un acceso a la web donde está colgada la entrevista en español:


Como podréis ver, estoy publicando las entradas de este blog por orden cronológico de haber besado los árboles, de haber recibido las fotos de los colaboradores besando sus árboles queridos, y de otras noticias relacionadas con este proyecto.

Esta entrevista fue la más mediática en todos los sentidos. Aquí os dejo un videíto donde podréis ver la entrevista en galego-mexicano ;)

Gracias al equipo de Pórtico Audiovisuales que vinieron al estudio de pintura y por unos minutos lo convirtieron en "otra cosa".

* Momentos de la grabación en nuestro estudio de pintura.


jueves, 20 de mayo de 2010

Tierna despedida en tierras poblanas

Debajo del árbol besado de la entrada anterior había un banco de piedra, donde descansamos y comimos entre otras cosas, la manzana que me regaló la abuela Meche. Esta foto es un poco sosa y gris, pero por qué la hice?
... porque era lo que estaban mirando Panchita y Marciano en ese momento.
Este par de tortuguitas son algo más que nuestras compañeritas de viaje...
A quienes les cambió la carita de sorpresa cuando alzaron la mirada y observaron toda esta grandiosidad ante sus ojitos verdes.Se voltearon y vieron que otra pareja también andaba por allí... como nosotros.
Panchita (que fue la primera en besar un árbol del DF en este viaje) y Marciano esta vez no besaron al árbol que yo acababa de besar, si no que tuvieron el privilegio de descansar en el centro de su tronco, enraizado en un lugar especial ( fue el jueves 16 de diciembre de 2009 entre las ruinas de Cholula - Puebla-México)

Así quise documentar nuestros pasos con besos de árbol en tierras poblanas, que tan bien me recibieron y que a pesar de la distancia nos siguen cuidando. Después de estar en/sobre las ruinas de la Gran Pirámide de Cholula, pasamos a comprar algunas chingaderitas más (cosa irresistible ;) muchas de ellas, hechas con semillas tan coloridas como estas...

Acabamos la visita tomando un rico café en uno de los locales del que dicen es el so-portal más largo de América Latina. Eran tiempos de villancicos, arbolitos y arbolotes de Navidad, que me siguen chocando con el sol y el clima veraniego...
Aquí la web oficial de San Pedro de Cholula para que veáis todo lo demás que se puede llegar a visitar y vivir. Gracias!!
Fotos: Marta Rial y Augusto Martínez

Besos de más de nueve lluvias



Después de entrar y salir de la iglesia de los Remedios con sus doradísimos y demás colores, bajamos a ver las ruinas de la que dicen es la pirámide más grande del mundo y que está oculta bajo la montaña sobre la que se alza el templo cristiano.
Aquí podéis leer información sobre esta zona arqueológica tan interesante y espectacular:


Entre ruinas de civilizaciones tan lejanas y cercanas, y entre escalones con llanuras, decidimos descansar en ese árbol verde oscuro que se ve a la izquierda.

Como era de esperar lo besé, pues una no pisa todos los días un lugar de esos oficialmente históricos. Una ocasión especial poder besar el tronco vivo de ese árbol, ahí entre las ruinas de una antigua civilización, con raíces prehispánicas, y yo con la camiseta de la fiesta del Agua del verano pasado... o que hai que aghuantar!!
Besé este árbol el jueves 16 de diciembre de 2009 entre las ruinas de Cholula (Puebla-México)
Después del descansito llegamos al final del recorrido donde se ve este cachito de pirámide.Sí, la subimos toda. Hice un vídeo, pero lo que impresionó más fue bajarla...
Y al salir nos tocó ver los últimos minutos de una actuación de voladores de Papantla. Flipa colega!!
Fotos: Marta Rial y Augusto Martínez

lunes, 10 de mayo de 2010

Besos de altura maternal

Subir todos los escalones hasta llegar a la cima de la pirámide in-visible fue una pasada. Las vistas son espectaculares.
Ya se comenzaba a ver las cruces...
La señoriña me ofreció chapulines, le dije que no amablemente, y es que entre todo lo que tenía y me nombra lo que más asquito me daba. En fin, nada mejor que tomarme después una de las ricas manzanas que me regalaba la abuela Meche con unos panes que llevamos en la mochila.
Un árbol protegido, muy lindo. Pero no quise asomarme porque se veía basura, abajo en el tronco, y por mucho que lo intentase no lo alcanzaría inclinándome. Dejé los besos para la parejita de la foto.
Ahora ya se veían mejor la cúpula y las torres de un color amarillo-indio.


Por fin estábamos a punto de llegar arriba, faltaba poquito. Es la iglesia de los Remedios, donde después vi a uno de los santos más originales: San Homobono, patrón de las costureras y modistos.
Desde allá arriba es desde donde mejor se ve al volcán Popocatepetl, pero la cámara lo pilló algo tímido.
Había poca gente, algunos turistas -como nosotros- y algunas gentes del lugar, como la que nos vendió los rosarios para la abuela, o la que pedía firmas para que el ayuntamiento no quitase los molestos altavoces con villancicos constantes, o la viejecita que se ve al fondo de la foto, reposando en el banco.
Como era de esperar, otro lugar especial para besar un árbol, a manera de peregrinación turístico-ecológica, y que casualmente me coincide publicar en el día de las Madres Mexicanas (se lo dedico a algunas de ellas). Fue la mañana del jueves 16 de diciembre de 2009 en el atrio del santuario de la Virgen de los Remedios de Cholula (Puebla de los Ángeles - México).
Fotos: Marta Rial y Augusto Martínez

Beso de raices prehispánicas

Nos levantamos temprano, desayunamos con la abuela Meche, y fuimos en un bus hasta Cholula para ver la famosa e inmensa pirámide con la iglesia que está sobre ella.
Al aproximarnos vimos esta pirámide (foto superior) al otro lado, "más pequeña" y cubierta por tierra, árboles y demás vegetación. Desde el comienzo de las escaleras se veían las cúpulas de la iglesia de la pirámide de Cholula (foto inferior).
Pero comenzando la subida, nos detuvimos para ver la ciudad abajo y lo que nos quedaba hacia arriba.
Pero entonces me sorprendió mucho un árbol que está al comienzo de los escalones...
Especialmente sus largas ramas...
...y sus interminables, robustas, y exteriores raíces...
...que llegaban a formar figuras monstruosas, alucinantes.
Por eso que también fue inevitable no darle un beso a este árbol enrevesado...
Exactamente a una de las raíces más altas y cercanas al tronco. Fue la mañana del jueves 17 de diciembre de 2009 en Cholula (Puebla_México)Fotos: Marta Rial y Augusto Martínez