sábado, 31 de diciembre de 2011

Beso de olivo en fin de año

Una vez más, me salto el protocolo de publicaciones cronológicas, y por ser el día que es publico estas fotos. Son de hace justo un año, después de haber celebrado "el fin de año a la australiana" escuchando las campanadas a las 12 de mediodía. Este año he decido no ir por motivos políticos, o mejor dicho y porque está más de moda: yo también me siento indignada, y no apoyo tanta incoherencia del gobierno grande, ni del gobierno chiquito.

Era la hora de irse, después de que muchos habían rapiñado sus racimos, cotillones, yogures y copitas de champán... Seguía la música y la gente desfilaba a sus rumbos. Pero yo me detuve en medio del gentío y le pedí a Augusto, Amaro y Roi, que esperasen un momento. Se estaba celebrando una super fiesta en un parque que sigue en discordia. Un parque histórico de este pueblo, un parque de reformas caóticas y de mucho amiguismo, un parque sin bancos de azulejos queridísmos después de muertos, un parque con columpios minimalistas, un parque de aparentes líneas blancas que se desdibujan con nuestros pasos, porque como muchas obras urbanas que nos rodean "las piensan con las patas".
De todos modos me detuve, besé y abracé a uno de los 4 olivos que están en los pasillos laterales. Me colé entre las vallas de protección y demás restos de herramientas, y como queriendo parar el mundo, pisando la tierra más revuelta en el centro urbano, le dejé un beso a ese olivo, mientras la gente pasaba a sus cosas, como siempre, como todos... Lo bueno es que después de la larga reforma de este emblemático parque, los olivos siguen ahí. Fue el viernes 31 de diciembre de 2010 en el parque Ravella de Vilagarcía de Arousa (Pontevedra). Ahora me queda besar y abrazar a uno de los muchos plátanos trenzados que protegen al parque.

Fotos: Augusto Metztli

lunes, 12 de diciembre de 2011

Besos informativos

Estos besos en grupo me los envió Deborah, amiga y participante de este proyecto que además consigue animar a sus amigos allá donde vayan a que colaboren con la buena causa. El verano pasado ella y sus compañeros se fueron de fin de semana a Ourense para celebrar su licenciatura en Periodismo, y de regalo me trajeron todos estos besosdeárbol.

Unos fueron el sábado 26 de junio de 2010 en el interior del Mosteiro de San Estevo en Nogueira de Ramuín (Ourense) hoy convertido en Parador. Carlos Prego Meleiro besó y abrazó este gran y verdísimo árbol del patio del monasterio.

Las chicas escogieron otro árbol del patio de San Estevo; la primera en animarse fue Ana Abad De Larriva.Mientras Deborah seguía registrando la acción, las demás decidieron besar al mismo árbol juntas. De izquierda a derecha: Diana Mandiá Álvarez, Carla Losada Souto y Ana Abad De Larriva.

La escapada periodística continuó y el grupo siguió besando árboles de tan hermosos y recónditos lugares a los que fueron, como las Pozas de Melón. El domingo 27 de junio de 2010, Diana Mandiá Álvarez besó este carballo (roble) a orillas del río Cerves, que desemboca en el Miño, en las Pozas de Melón (Ourense).

A quien después se le unió Carlos Prego Meleiro.

Fotos: Deborah CM

domingo, 20 de noviembre de 2011

Árboles besados en Calco 2011

Hoy publicaron esta noticia sobre la jornada de arte y naturaleza de ayer en Cali, y esta mañana me llevé la grata sorpresa de ver las primeras fotografías de la realidad efímera, que se queda en el recuerdo virtual y en su experiencia. Como podrán ver los participantes, primero se colgaron las fotos vía Facebook, y ahora aquí en la página oficial del proyecto, en el apartado específico titulado "Besos de árbol en Calco 2011". Hay una gran variedad de besos de árbol y árboles besados, de edades y colores, de puntos de vista y fondos de escenario, de cariños y respeto, de emoción y sentimiento, de timidez y sonrisas... y unos troncos llenos de ramas con tarjetitas muy poéticas. Gracias transoceánicas a TOD@S por hacerlo realidad!!

Tod@s ell@s besaron a los árboles en el Ecoparque la Bandera de Cali-Colombia el sábado 19 de noviembre de 2011.

















Fotos: Calco 2011

Nuestra propuesta para Calco 2011

Nuestra propuesta consistía en que alguien animase a la gente que pasaba por la zona arbolada para que besaran, y abrazaran, al árbol que quisieran, y que otra persona fuese registrando las acciones con fotos. Después tendrían que cubrir una tarjeta con su nombre para que los árboles quedaran con el registro efímero de esta acción.


Dejamos que ellos eligieran el lugar que creyesen más adecuado entre sus actividades y nos comunicaron que sería en el Ecoparque La Bandera, que al parecer es una montaña mágica. Es decir, un privilegio para este proyecto, que algunos de sus árboles hayan sido besados.
Después se le daría a los participantes este marcapáginas como recuerdo y gesto de gratitud por su colaboración.

Besos de árbol en Calco 2011

Hace unos días nos comunicaron que este proyecto había sido seleccionado para participar en CALCO 2011. Tras varios intentos, es la primera vez que nos aceptan en una convocatoria con los Besosdeárbol, y nos hizo muchísima ilusión.
Este festival de arte contemporáneo dedica un apartado especial para actividades efímeras en espacios públicos de la ciudad colombiana de Cali. Se podía participar con propuestas de cualquier disciplina artística, de manera individual o colectiva, y la única condición era que el presupuesto no podía exceder de los 25 dólares. En estos tiempos que corren, donde nadie tiene menos que nunca, y nadie quiere aceptar nada, se demostró que muchas otras cosas como estas son posibles.

Quisimos participar como colectivo de La Taza Lunar. Lo curioso era que las actividades las realizarían estudiantes y artistas caleños. Augusto Metztli preparó los diseños y les mandamos el proyecto, con las modificaciones específicas para esa acción colectiva a distancia.


Aquí se puede ver la agenda de actividades efímeras (del 17 de noviembre al 5 de diciembre). Nuestra propuesta la programaron para ayer, sábado 19 de noviembre de 2011; y aquí se puede ver un anuncio de la actividad.


Con verdes manzanas y pequeñas frambuesas

Aquella calurosa tarde, donde medio país estaba esperando a que la Roja saltara al campo sudafricano, mi madre y yo habíamos quedado con una amiga para promocionar sus artesanías.
Nada más adentrarnos en el jardín del Pazo de Rubiáns  me fijé en este gran árbol. Lo fotografié rápidamente al verlo, pero no me detuve porque más adelante nos esperaban María con las modelos colaboradoras para su expo.
Mientras no llegaba mi turno seguí fijándome en los verdes que nos rodeaban.
Recordé que no había vuelto a pisar ese lugar desde que era una niña, y ahora regresaba con mi madre al lugar donde casi nació...
La sesión de fotos era con los pañuelos de seda pintados a mano por María Feijoó, pero entre pose y pose no me pude resistir y me acerqué al árbol que había visto antes.

Me trepé a él y lo besé.
Fue a finales de junio de 2010, días antes de que María inaugurase su primera expo "Verdes Manzanas" de pañuelos de seda pintados a mano.
Pero hubo sorpresas, pues a las pequeñas modelos les llamó la atención verme subida al árbol, y se sumaron a la buena causa.
Primero vino Laura (sobrina de quien nos hizo estas fotos).
... y después su otra amiguita (cuyo nombre nunca supe).
Las 3 besamos a este gran eucalipto en el Pazo de Rubiáns (Vilagarcía de Arousa- Pontevedra) en junio de 2010.
Aquí se puede ver el colorido del pañuelo que elegí para las fotos, es una probadita de las muchas sorpresas de seda de María Feijóo, y que pueden ver más y mejor aquí verdesmanzanas. com
Fotos: Mar Maneiro y Marthazul

lunes, 24 de octubre de 2011

Este árbol fue besado por ...



La primavera pasada, después de que nos hubieran invitado a pintar unos murales con los niños de la Guardería Municipal, volvimos pero para sacarlos a dar un paseito especial: besar los árboles del parque de la entrada de su guardería. A las profesoras les pareció muy buena idea y aceptaron encantadas esta actividad que les propusimos.
Previo a este día Augusto y yo preparamos estas tarjetitas de papel y madera, para que después de haber besado y abrazado a sus árboles las pintasen. Las profes pusieran sus nombres, y entre todos las fuimos sembrando a los pies de los árboles besados.

Utilizamos el beso pirusquizado que me regaló la ilustradora Pirusca (gracias Natalia) para darle un toque animado a las tarjetas, y ellos se encargaron de decorarlas a su antojo.
Fueron varios grupos de niños, aproximadamente unos 100 alumnos, y eran "los mayores" de entre 2 y 3 añitos, que fueron saliendo y entrando haciendo trenes de la mano de sus profes. Seleccionamos los 3 mejores árboles del parque para ser rodeados y besados por ellos. En su momento publicamos una entrada correspondiente en el blog de nuestra asociación cultural "La taza lunar" pero ha llegado la hora de decidirme a publicar esta entrada tan completa. Son muchas imágenes de los pequeños que tuve que seleccionar y preparar, pues aunque teníamos el permiso de sus padres, era una situación especial, tanto para nosotros, como para este proyecto, porque es la única entrada de besos de árbol en comunidad.Vinieron varios fotógrafos de la prensa local, pero tengo que decir que no valió para nada, porque unas fotos nunca las publicaron, y otras sí, pero se inventaron el motivo de por qué salieron los niños a saludar a los árboles, además nos compartieron la noticia con el fin de curso de una guardería privada que deja mucho que desear.Nuestro amigo Jose Luiz quiso participar a su manera, pero nosotros quisimos dar ejemplo real a los niños, y por eso besamos a uno de los árboles del parque de la Guardería Municipal de Vilagarcía de Arousa a principios de junio de 2010.
Fotos: Augusto Metztli, Marthazul, José Luiz Oubiña.

Al principio y final de esta entrada tan especial pueden ver una serie de imágenes de los pequeños besadores. En la de arriba salen acompañados por sus profes, por los fotógrafos y por nosotros; en la de abajo salen ellos solitos. Quiero agradecer antes que nada a los padres por permitirnos realizar esta actividad con ellos; a todas las profesoras de la guardería, en especial a Mavi, por tratarnos tan bien; y a los pequerrechos que sin saber muy bien por qué salían, nos hicieron caso en todo, se portaron genial, y nos entendieron mejor que muchos mayores. Y lo mejor de todo: que le dieron un montón de besitos y abrazos a sus árboles... Gracias, Marthazul.