Aquel fin de semana de agosto, improvisamos pillar un tren para ver en concierto a quien desde poco después, decidí dejar de escuchar y seguir, sin imaginar la polémica pandémica que sobrevendría, en todos los sentidos más allá del artístico. Al punto de que el año pasado, definitivamente "enterré" toda su discografía en un baúl.
Sí, fue el verano de ver por primera (y última vez) a artistas que seguía desde hace décadas. No es un arrepentimiento, es decir la verdad vivida, de no haberlo vivido seguiría con la venda en los ojos.
Después de la música en directo pude acercarme a saludar a quien alguna vez fue "mi tumbador", por muy confuso que se quedase el segurata, como siempre.
Años después, puedo decir que lo mejor ocurrió antes del show. El efecto de casi luna llena eclipsada, hizo que me detuviese a besar un árbol de camino a la plaza en el parque de La Mariña el 6 de agosto de 2017 en A Coruña.
*Si quieres participar envía tus fotos besando/abrazando árboles a besosdearbol@gmail.com

