Fue hace 2 semanas que subimos al Monte de Lobeira, para enseñarle el histórico lugar a Augusto. Mi padre también fue, pero no quiso subir los 300 escalones que hay hasta la Cuz, y prefirió esperarnos abajo, vigilando el coche. Hice las típicas fotos desde arriba del todo y con las bellísimas vistas a toda la Ría de Arousa, y aproveché la ocasión para besar un árbol desde aquellas alturas. Al fondo de las imágenes está el pueblo de Vilagarcía y el mar, pero de la niebla y el sol que pegaba pues no se aprecian bien. Nos dio un poco de vértigo pero valió la pena, porque la presencia y espontaneidad de mi madre hicieron que se animara a acompañarme y besar también aquel árbol.
domingo, junio 14, 2009
Besos de madre e hija...
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