sábado, 1 de agosto de 2009

Besos curativos

Hemos pasado un montón de veces por ese tramo del parque de la Coca, donde vamos a buscar agua fresquita de la fuente, y nunca habíamos visto a este árbol así.

A lo lejos puede parecer pintado de mala fe, pero al acercarnos vemos que es así... como las frutas, rojas por dentro, como la sangre que corre por las venas (roja, por mucho que algunos digan tenerla azul). No sé si es algo normal en determinado tipo de árboles, cuyo interior sea así de rojo, o realmente es lo que parece, una herida salvaje...
Pero ante esta brutal sorpresa visual, fue inevitable besar a ese árbol, besar su herida. Dar un beso sincero cuando se necesita calmar lo que está al rojo vivo... Como un gesto de cariño que apacigüe un dolor, un cansancio... un basta ya, por cualquier buena causa... Un beso femenino en las entrañas de un árbol abierto...
Fotos: Marta Rial
Besé a este árbol de sangre roja el jueves 23 de julio de 2009 en el parque de la Coca en Vilagarcía de Arousa (Pontevedra), justo un día antes de inaugurar la expo "vilagarciay.es"
Le dedico este beso de árbol a Elizabeth Ross, por sus queridos rojos y sus corazones abiertos a otros mundos posibles.
Fotos: A. Metztli

2 comentarios:

Elio Milay dijo...

Es curioso, que a veces da uno un beso a un árbol enfermo, y es siempre más el beneficio que el árbol aporta. Incluso herido, es un agente de amor.

Debes conseguir resina protectora y untársela en esas heridas. Mi madre lo hace con sus árboles para evitarles infecciones. Yo haría eso, y pondría una foto aquí, para dar ejemplo.

Con los árboles sanos, el beso es suficiente, pero si a un árbol además se le puede aplicar una cura, hay que ir más allá, ¿no te parece?

Yo le puedo decir a mi madre que me explique la técnica para untar el producto y te la comento. Pero no es nada difícil, en sus higueras lo suelo hacer yo subido en lo alto como un mono, a donde ella no llega, cuando las poda.

Un beso de árbol para Marthazul peliverde. Te aprecio. Eres pura vida.

E dijo...

gracias Marta, por la dedicatoria, y seguro el árbol lo agradece también. Las vetas rojas son venas abiertas, ciertamemte.

felicidades a tí, a ustedes, por el aniversario!